Sep 7, 2008



Esta vez el alcohol también ganó


Antes de comenzar quiero aclarar que esta historia es real.
Hace 18 años nace en un hogar un menor que para esta historia se llamará Gustavo. Desde pequeño fue testigo de un hogar mal constituido, con un padre que se ahorcó y el fue testigo de dicho episodio, a los tres meses su madre abandona el hogar para rehacer su vida junto a otro personaje.
Gustavo crece junto a su abuela una señora que lo ayudaba en la medida de sus posibilidades.
Cursa su Educación básica en forma normal, no se destacaba como un alumno de excelencia, tampoco destacaba por su comportamiento, pasaba casi inadvertido.
Al ingresar a Ed Media comenzaron sus problemas de adaptación escolar, perdió 2 años de colegio por sus continuas inasistencias. Muy pronto se supo que la causa de esas faltas se debía a un fuerte enviciamiento al alcohol y posteriormente a las drogas.
Se intentó su recuperación a través de una institución gubernamental donde comenzó una terapia.
La semana pasada fuimos sorprendidos con la noticia que Gustavo se había suicidado, el mismo día que se celebraba un aniversario de la muerte de su padre, decidió alejarse de este mundo con los medicamentos que tomaba su abuela para la diabetes.
Comenzó una frenética carrera para gestionar los funerales, colectas entre sus compañeros, en su barrio, mas la ayuda de algunos políticos que para estos casos no son repudiados, sino más bien son la salvación, más una mano solidaria la tía que prepara los alimentos para los alumnos, decidió donar una parte de su sepultura familiar para Gustavo.
La noche que llega su cuerpo a su casa sus amigos transportan el féretro y lo colocan sobre una de las graderías de la cancha de su barrio, luego vinieron cánticos propios de estos equipos
La Municipalidad facilita 3 micros para las personas que quisieran acompañar sus restos.
Ese día estábamos en la 8. hora de clases y fuimos interrumpidos por bocinazos, al asomarnos a las ventanas vimos como el cortejo se había desviado hacia el pasaje del Liceo para rendir un último viaje , el mismo que hizo durante 14 años, en 3 meses más terminaba sus estudios.
Las micros iban repletas de gente hasta sobre sus techos, con banderas y cánticos de uno de los equipos de futbol más populares de Chile, luego supimos que en el cementerio hubo incidentes con gente que estaba bastante pasada de copas.
La reflexión final que me queda, ¿seremos los mayores de otra generación, que no logra descifrar los códigos de esta nueva cultura juvenil?, o la vida hoy tiene una duración que está marcada por el día a día, mientras tanto disfrutemos, mañana ya se verá si estamos
Adiós Gustavo QUEPD (1990-2008)

2 comments:

Magenta... said...

mm Yo creo que nadie puede decidir si vive o no! eso es decicion de Dios..
Por ahor creo que lo mejor es vivir el día a día y estar prestos ahacer lo mejor por nosotros y los demas!

Saludos!

Jana R. said...

Querido amigo,

Con más fuerzas hay que seguir aferrados a las cadenas de luz y amor, estar atentos a las voces de nuestros niños y niñas porque en realidad son sólo niños.

La vida es así, soportable para muchos, insoportable para quienes toman la cruda decisión de quitársela, pero es así, no queda de otra que seguir en pie, dar lo mejor de nosotros y dar los mejores ejemplos que podamos de Vida.

Lamentable hecho, y lamentables son todas esas veces en las que se repite, ojalá cesara.

Abrazos juertes y luminosos!.

Jani.