Apr 29, 2008

DON CLOTARIO BLEST
El domingo 27 de Abril , "El Mercurio" publicó una entrevista realizada a Victor Frías . En ella el autor relata una entrevista que C Blest tuvo con el ex presidente Salvador Allende; como no es un testimonio que pueda ser confrontado con su fuente, me abstengo de comentarlo, lo publico por lo interesante de él.

Discutiendo con AllendeUn día, don Clotario llegó con una sorpresa: "Vengo de La Moneda. Hace un mes caminaba por Morandé cuando un torbellino de autos apareció y se bajó Allende. Me vio al otro lado de la calle y me dijo: 'Don Clotario, ¡venga! Tengo que hablar con usted. Es urgente'. Yo le dije: 'Salvador, usted debe estar preparando su viaje a las Naciones Unidas y tendrá mucho trabajo. En cuanto vuelva vendré'. Hoy en la mañana fui. Salió a recibirme muy atento y me dijo: 'Don Clotario, estoy muy preocupado, y no sé lo que va a ocurrir. ¿Cómo cree usted que están las cosas?'. 'Mal, Salvador, muy mal', le dije. Para comprar un pollo, la señora Julia, que me cuida por años, debe estar parada en una cola hasta cuatro horas, y un pueblo que hace eso no tiene tiempo para hacer una revolución"." '¿Por qué no me lo hizo saber para hacerle llegar algo?', me dijo. Yo le respondí: 'Entonces es mentira lo que dicen los momios, que no hay nada de nada, y ahora usted me dice que hay, pero para ustedes. Usted me conoce y sabe que cuando el pueblo de Clotario Blest no come, él tampoco come. Y ése es, Salvador, el verdadero problema. Yo a usted nunca le he dicho 'el Chicho', sino 'el pije', porque todavía me recuerdo las veces en que en las calles los pacos gritaban: '¡Al de cabeza blanca, al de cabeza blanca!', y yo le veía a usted sus pies, arrancando lejos y muy ligero. Salvador, usted no es para esto. Decídase: haga un par de puentes, calles, escuelas y hospitales. Nada más. Así lo van a elegir de nuevo en un par de años. Una revolución es otra cosa. Aquí las he visto de todas: la del pan, techo y abrigo, la de la escoba, en libertad, y ahora ésta, la de ustedes. ¡No! ¡Decídase!"."Allende me dijo entonces: '¿Y qué quiere que haga, don Clotario? Nadie me hace caso. ¿Cuál es su consejo?'. 'Usted conoce mi vida, Salvador, pero hoy sólo le puedo decir que llame a Agustín Edwards, a Yarur, a los del Banco de Chile y la Sociedad Nacional de Agricultura, y póngase de acuerdo con ellos para salvar la democracia. Devuelva algunos fundos, bancos y empresas, porque ésa es la gente que ha construido este país y sabe manejarlo. Y si Nixon se niega a respetar a Chile, ¡vuele con ellos a la ONU y denuncie que el país está en peligro! Pero decídase y diga a los trabajadores qué quiere, porque ellos todavía creen en usted"."Me miró enojado y me dijo en tono de reproche: 'Mire, don Clotario, ¡yo soy un hombre de 30 años de experiencia y sé hacer las cosas!'. Entonces me atreví a decirle: 'Yo, en cambio, Salvador, tengo 50 años de lucha, y si usted no se decide se lo advierto: usted no es Balmaceda, y por eso va a morir solo en esta misma sala y con las llamas hasta el techo. Los Corvalanes, los Altamiranos y todos los otros van a esconderse en las embajadas, y me extraña mucho que un católico viejo esté dándole lecciones de política a un marxista leninista. Ya me voy, pero recuerde mis palabras. Yo no quise venir. Fue usted quien me invitó' ".

2 comments:

Alemarey de los Ángeles said...

Hola amigo,

Me llama la atención la historia y los personajes históricos de tu país, a menudo tengo que andar hurgando entre las enciclopedias on line para descrubrir un tanto más de la historia de tu bello país.

En definitiva creo que cada país tiene su riqueza histórica, es apasionante ese mundo, lo triste y curioso es percibir tanta sangre en todas esas historias, lo curioso y sorprendente es que tantas y tantas banderas lleven el rojo que representa la sangre de sus valientes; lo triste es que tanta sangre haya sido derramada, lo admirable es que por esa sangre tengamos ahora nuestra libertad, la cual aún, luchamos por seguir preservando.

La historia de mi país, está tildada de mucha sangre, desde los aztecas y todas aquellas tribus que llegaron aquí hace tantos siglos atrás, luego la conquista, las oposiciones, en fin, en cada capítulo algo hay que se conmemora y se agradece tanto a esos héroes y heroínas.

Gracias por compartir.

Abrazos juertes,
Jani.

Adriana Lara said...

Juan Carlos, pasaré con más tiempo por tu blog. Podés publicar mis artículos donde quieras siempre y cuando conserves mi nombre indicando mi autoría. Y por favor, mandame el link de donde los hayas expuesto, así paso por allí y me miro como en un espejo...
Saludos.
Adri.